viernes, 2 de noviembre de 2012
miércoles, 17 de octubre de 2012
La muerte no tiene quién le escriba
Han pasado días,
semanas, meses, en los que cientos y cientos de familias mexicanas hemos sido
agraviados por causas derivadas de la fallida guerra de Felipe Calderón.
Muertes,
desapariciones, secuestros, violaciones, extorsión, desplazamiento, por mencionar sólo algunos. Y la mayoría de
los ciudadanos que no viven en zonas de alto riesgo, sólo nos acompañan con su silencio, con su
indiferencia, el norte sigue estando geográficamente lejano. Nuestro dolor NO
es compartido.
Todos los días
se cometen ejecuciones en el país, pero el pasado día 3 de octubre hubo una
víctima “especial”, Eduardo Moreira Rodríguez, fue ejecutado en Ciudad Acuña
Coahuila, una víctima con nombre y apellido para los medios de comunicación que, entre otras cosas, vino a poner en
entredicho algunos de los valores de la sociedad mexicana.
Me queda claro
que el dolor de un padre por la pérdida de un hijo es el mismo, sin importar
cuánto dinero tengas en el bolsillo. Me queda claro también que la justicia en
este país sí tiene precio y que es aplicada totalmente a voluntad de la
autoridad, razón por la cual no me sorprendería que este caso, por todos
conocido, se “resolviera”, a diferencia de las víctimas anónimas.
Lo que no me
queda claro, en lo absoluto, es la respuesta de la sociedad frente a estos
eventos. Me parece que no nos estamos entendiendo entre nosotros, ni tampoco
estamos siendo congruentes.
Por un lado los
muertos SIN nombre parece que NO son suficientes como para salir a la calle a hacer
un reclamo unánime para detener estas estrategias fallidas de guerra. Hay
cientos de familias enteras destrozadas
por la muerte y desaparición de sus seres queridos, incluso muchos nunca volverán
a ver ni sus cuerpos.
Y por otro lado,
ejecutan a hombre joven, hijo de un político ampliamente conocido, con una
reputación dudosa, como lo es Humberto Moreira e inmediatamente la sociedad se
vuelca y se enreda - como en una turba enardecida- , festejando la muerte del
joven, hablando visceralmente, exponiendo su resentimiento con tal saña, que el
resultado de esto me parece totalmente desproporcionado e incongruente.
¿En dónde estaba
esa turba enardecida agraviada exigiendo a gritos a Calderón los muertos de San
Fernando? ¿Los muertos en Villas de Salvarcar? ¿Las balaceras constantes en
Reynosa, Saltillo, Nuevo Laredo? Los daños colaterales. Y no sigo enumerando
eventos porque la lista es demasiado larga.
Como resultado
de estos comportamientos yo sí veo una sociedad con una doble y hasta triple
moral. Tan divida y tan resentida que hasta la muerte nos separa.
Extraoficialmente:
88 mil 361 muertos y 5 mil 397 desaparecidos. Más los que se
acumulen el día de hoy. Y contando.
¿Cuánto dolor más necesitamos para que el reclamo sea
unánime? ¿A los cuántos muertos nos indignamos en serio?
La libertad que se construye
No sé si a ustedes les pase, pero las noticias hoy en día fluyen
con tal rapidez que apenas y nos dan tiempo de reflexionar sobre algún evento,
pues tenemos varios temas encima sobre los que pensar.
Incluso me he llegado a cuestionar el buen uso de las redes
sociales en cuanto a la cantidad y calidad de información que llega a nuestras manos
diariamente.
Los que estamos acostumbrados a usar Twitter como medio de
información, nos topamos con una gran cantidad de opiniones, debates y hasta
peleas entre usuarios, por lo que tengo la sensación de que no alcanzamos a
digerir todo de manera correcta.
Los medios tradicionales están entrando en una grave crisis
antes las cascadas de información en tiempo real que fluyen a través de las
redes. El periodismo mismo está en
entredicho al utilizar a usuarios de estas redes como fuentes fidedignas,
dejando por un lado la confirmación de la información que se publica, por
ejemplo.
¿Tiempos raros?
Y me parece que ya no hay vuelta atrás, el escenario cambió
y no hay quien lo detenga. Tendremos que acostumbrarnos, todos, a esta nueva
dinámica que marcan las redes y a la agenda informativa que éstas producen.
Ya es imposible no tomarlas en cuenta –para bien o para
mal– existen y se han convertido en un punto clave en la vida política de
México, tal como ha sucedido en otros países.
El reto que tenemos frente a nosotros es grande, porque
ahora la información emana de la misma sociedad, ya no tenemos que esperar a
que las televisoras o los grandes monopolios de periódicos informen, mientan, o
distorsionen los hechos que ocurren a lo
largo y ancho de la República.
Nuestra responsabilidad como usuarios es clasificar y
filtrar todo lo que leemos para que se convierta en una herramienta válida y
confiable y nos sirva para construir nuestro destino como sociedad responsable
e informada.
Tendremos que aprender a dejar por un lado los egos, los
protagonismos, las pasiones partidistas que tanto dañan, para aprender a vivir
en una sana convivencia, en donde las diferencias nutran, en lugar de dividir.
Dejar el insulto y sustituirlo por debates fundamentados en
donde todos los lectores salgamos ganando. La libertad de expresión se
construye, no se impone y eso es parte de nuestro trabajo como ciudadanos.
¿Ustedes qué piensan?
viernes, 21 de septiembre de 2012
¿Y quién es Stefan Gandler?
Stefan nace en
Munich en 1964, ha estudiado Filosofía, Ciencias Políticas y Estudios
Latinoamericanos en la Universidad de Goethe de Frankfurt, en la que se tituló
como doctor en filosofía bajo la tutoría de Alfred Schmidt.
Radica en México
desde 1993, ha impartido cátedra de
filosofía y teoría social en diferentes universidades, como la Universidad
Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y la Universidad
Autónoma de Querétaro.
Es autor del
libro Marxismo crítico en México: Adolfo Sánchez Vázquez y Bolívar Echeverría (2007) y de diversos ensayos sobre Teoría
crítica, marxismo occidental y crítica al eurocentrismo filosófico.
El doctor
Gandler, es uno de los personajes más influyentes en mi vida académica, si no
es que el más importante, además, es mi
amigo, cosa que considero un privilegio.
Resulta imposible
pasar por el aula en donde Stefan imparta cátedra y que no deje una profunda
huella en sus alumnos. Por ello siempre
tendrá un lugar muy especial en mi vida.
Se los presento,
léanlo, conózcanlo y disfrútenlo
Alfred Schmidt por Stefan Gandler
A su amigo, colega y maestro
Alfred
Schmidt
Berlin 19 de mayo 1931
– Frankfurt/Main 28
de agosto 2012
Alfred Schmidt, hijo de
un mecánico, estudió inicialmente filología y literatura clásica e inglesa en
la universidad Goethe de Frankfurt/Main.
La figura de Max Horkheimer,
a cuyas clases de filosofía asistió, tuvo un gran impacto sobre él, lo que impulsó
su dedicación a la filosofía, a lo largo de su vida de 81 años.
Estudió filosofía,
con especial interés en Schopenhauer, Marx, el marxismo occidental,
Goethe, la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt, cuyos
autores Horkheimer y Adorno eran sus maestros y él se
convirtió en su asistente.
Schmidt llegó a ser
el mejor conocedor –por lo menos en la academia alemana– de la
historia del materialismo filosófico, y uno de los mayores maestros de la historia
de la filosofía en general.
Su tesis de doctorado El
concepto de naturaleza en Marx (publicado en español por Siglo
XXI Editores de España en 1976, de reciente reimpresión) fue uno de los
primeros extensos estudios realizados con una perspectiva no dogmática en el
siglo XX sobre la obre de Karl Marx.
El libro fue
traducido a 18 idiomas y sigue siendo uno de las obras más importantes del
marxismo crítico y no dogmático.
Fue editor de las
obras completas de Max Horkheimer, cuya cátedra de Filosofía social obtuve
en la Universidad Goethe de Frankfurt en el año 1972, donde fue promovido a
profesor emérito en 1999 y en la cual impartía clases de filosofía hasta su
muerte.
El final de su última
clase, Schmidt expresó el 12 de julio del presente, antes de
despedirse de los estudiantes por las vacaciones: “Hasta que la
muerte no acontece, no es asunto de nuestra incumbencia; una vez que la
muerte aconteció, de nuevo ya no es asunto nuestro. Esta era, sea como fuera,
la determinación de Epicúreo, referente a un tema muy serio.”[1]
En español se
publicaron, además, sus siguientes obras: Feuerbach o la
sensualidad emancipada (Madrid, Taurus, 1975) y Historia
y estructura. Critica del estructuralismo marxista (Madrid, A.
Corazón, 1973).
A pesar de haberse
dedicado muchas otras temáticas y autores, como Schopenhauer, Goethe,
Feuerbach, Teoría crítica, filosofía de la religión, etc., A. Schmidt
nunca renunció a la crítica radical de la falsedad del actual sistema
socioeconómico y impulsó varias reediciones de su tesis de doctorado sobre
Marx, para cuya traducción al francés en 1994, en la prestigiosa
editorial Presses Universitaires de France, escribió un extenso
nuevo prólogo con el título “Para un marxismo ecológico”.
Su muerte deja el
mundo más pobre en pensadores que no se detienen –en su crítica a esta
destructiva forma socio económica– ante cómodos tabúes políticos y modas
intelectuales.
Stefan Gandler
[1] Alfred Schmidt, seminario Introducción a la
historia de la filosofía, última sesión, Frankfurt/M., 12 de julio 2012, video: http://electure-ms.studiumdigitale.uni-frankfurt.de/vod/clips/oEEiRGkyyY/flash.html
domingo, 9 de septiembre de 2012
Más
inteligencia, por favor
Resulta cada vez
más complicado encontrar una buena noticia donde podamos encontrar esperanza y
tranquilidad. Por más que me esfuerzo en descubrir algo positivo en este
viciado ambiente político nacional, no puedo y siempre obtengo el mismo
resultado: Nada.
El baño de
sangre en el país no para; por el contrario, se extiende en más estados de la
República que antes eran considerados “zonas tranquilas”. Aunado a esto, nos
encontramos en medio del cambio de poderes y parece que la atención para
asuntos de seguridad disminuye. En estos días es más importante la lucha
intestina de los grupos que quedaron dentro la jugada del Presidente electo y
los que no.
También resulta
más atractivo hacer fuertes críticas a los personajes del equipo de transición,
por muchas razones —válidas o no— que
fijar la atención en el grupo de poder que está por salir en total impunidad,
después de dejar hecho pedazos a México.
Me preocupan de
sobremanera las declaraciones del Secretario de la Marina, el Almirante Mariano
Saynez, cuando al salir del acto del sexto informe de Felipe Calderón, dijo que
en la estrategia anticrimen se debe privilegiar la inteligencia y menos el uso
masivo las fuerzas armadas.
Inmediatamente
me hizo reflexionar en que todo este tiempo hemos tenido razón quienes nos
hemos expresado en contra de las fuerzas armadas en las calles, como ha venido
sucediendo desde hace casi seis años que comenzó esta guerra fallida. Porque ha
sido muy evidente que su presencia no ha logrado los resultados esperados.
Entiendo que SEDENA y SEMAR se sometieron a las decisiones
poco inteligentes del Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, a pesar de no compartir estrategias de origen.
Además, escuchar
estas fuertes declaraciones del Secretario de Marina, con todo lo que su
investidura implica, así como sus recomendaciones
al nuevo gobierno, pero implícitamente diciendo que las cosas no salieron bien
en el sexenio, me hace sentir en una inmensa zozobra por nuestro futuro
inmediato.
Almirante: ¿Por
qué tardó tanto? ¿Qué estuvieron haciendo todo este tiempo?
Las preguntas sin respuestas del caso
Yarrington
Una tensa calma, así es como se siente en estos
días. En el ojo del huracán.
Después que se
girara la orden de aprehensión en contra de Tomás Yarrington, ex gobernador de
Tamaulipas, se han generado dudas, que como en muchos otros casos, parece que
quedarán sin respuesta.
No es ninguna
novedad para nadie la sucesión de actos violentos de la última semana,
pareciera que nos estamos habituando a este crudo ambiente, y a escuchar
información a medias, confusa, oscura por parte de los medios y de los mismos
gobiernos. Estamos aprendiendo a vivir con esta nueva y terrible
“cotidianeidad”.
Triste pero es
real. En donde cada vez menos personas se cuestionan la situación tan delicada
que atravesamos, o le dan una interpretación terriblemente simplista.
De ninguna
manera fue sorpresiva la orden de aprehensión girada en contra de Tomás
Yarrington por lavado de dinero, vinculado con el Cártel del Golfo y a asuntos
de carácter inmobiliario en territorio estadounidense.
Yarrington dejó
de ser gobernador en 2005, es evidente que el gobierno federal poseía
información importante desde hace mucho tiempo sobre los movimientos del ex mandatario
y los funcionarios que ahora están implicados, incluido Eugenio Hernández
Flores, su sucesor –que sigue libre – y no hay orden de aprehensión en su
contra.
Pasaron muchos
años y no se hizo nada.
Entonces ¿por
qué ahora?
¿De qué se trata
todo esto? ¿Las detenciones seguirán? ¿Es contra uno o van por todos? ¿Y
el resto de los funcionarios? ¿Y los gobernadores de otros estados? ¿Por qué sólo
Tamaulipas? ¿Qué está negociado Calderón en las sombras?
Tamaulipas sólo
posee 430 kilómetros, aproximadamente, del total de la franja fronteriza norte,
que cuenta con 3 mil 185 kilómetros.
¿Qué la hace tan
atractiva para ser el blanco del gobierno federal?
No entiendo
estos movimientos del todavía Presidente Calderón, están fuera de tiempo, y me
queda claro que no ejecutaron esa orden para impartir justicia y que la confusión
y el silencio en torno a la emboscada en Tres Marías es signo de que algo muy
turbio se está gestando en esa parte desconocida y misteriosa de la relación
binacional entre México y Estados Unidos
¿De qué se
trata? ¿Qué está en juego? ¿Cuánto dinero hay de por medio? ¿Por qué ahora?
Y sobre todo ¿Qué nos espera?
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